MINI GUÍA DE CUIDADOS
PARA TERRARIOS DE SUCULENTAS.

Cuidar plantas es aprender a mirar.

Todos amamos los terrarios de suculentas y nos ilusionamos con la idea de que “Son fáciles de cuidar”. Si bien es cierto que estas plantas requieren pocos cuidados y riego escaso por la estructura de sus tejidos, también hay ciertas complicaciones que pueden surgir si no tenemos en cuenta algunas cuestiones.
Vamos a repasarlas y sumar tips para que nuestros objetos botánicos estén cada día mejor.

Primer tema: No es lo mismo terrario que maceta

Pueden llevar el mismo tipo de plantas pero las condiciones que genera cada contenedor son muy distintas. Los terrarios no poseen orificio de salida, por lo que el riego tiene que ser más controlado que en una maceta. También esto hace que sea más probable que (Por miedo a pasarnos) reguemos de menos y las suculentas se terminen deshidratando.

Fundamental: ¡Sol!

Adivinaste: Tu terrario/maceta necesita mucho sol. Las suculentas son seres vivos de resistencia a la sequía pero necesitan de abundante sol, para hacer la fotosíntesis y vivir sanas.
Podes colocarlo tanto en interior como en exterior (Bajo techo). Se mantiene en óptimas condiciones con abundante luz solar indirecta. ¿Qué quiere decir esto? Abundancia de luz, pero protegido del rayo del sol directo (En especial en verano).
Por ejemplo: En interiores el lugar ideal es junto a una ventana donde ingrese mucho sol. En exterior, debajo de un techito que lo proteja del sol directo y las lluvias.

Riego ¡El eterno dilema!

Las suculentas necesitan poca frecuencia de riego, pero cuando haces, el riego debe ser generoso. Este es el método que recomendamos:
Para terrarios: Regar con agua fresca (Si es de lluvia mucho mejor) con una cuchara o contenedor chico (La idea es que sea un caudal pequeño y controlable) procurando mojar la totalidad de la superficie. Tomate tu tiempo para regar con cuidado y de a poco la base de todas las plantas, si lo haces de golpe podés desarmar la escena en su interior.
Para encontrar el punto justo recomendamos mirar a través del vidrio. Cuando ves que la humedad va descendiendo por la tierra hacia las piedritas del fondo del terrario, es el punto para dejar de regar.
La frecuencia depende de la temperatura, el ambiente y la época del año, aproximadamente será cada una semana o semana y media.
Para Macetas: Las macetas tienen orificio de salida, por lo que es un poco más fácil. Igualmente recomendamos usar cuchara o contenedor pequeño para regar con cuidado y en la base de todas las plantas.

Y por último te recordamos la Regla de Oro: Regá sólo cuando veas que la tierra está bien seca.